LA DESAPARICIÓN DEL BUDISMO EN LA INDIA

Los grandes centros de saber y vida monástica budista india eran Valabhi (o Balabhi) en Gujarat, y Nalanda. El primero era un distrito más que una única localidad, ya que comprendía unos 100 monasterios con un total de 6.000 monjes de la escuela Sammitiya. Nalanda estaba en Magadha, no demasiado lejos de Gaya. La fecha de su fundación es desconocida excepto la del gran templo (que tampoco fue el primero) y que fue construido hacia el año 485 dC .

Vista general de Nalanda actualmente

El monje peregrino chino Fa-Shian menciona un pueblo nombrado Nala, aunque sin indicar que fuera un centro del saber. Por lo tanto, no es probable que la Universidad entonces ya existiera o, como mínimo, no fuera todavía célebre.

Otro peregrino, Xuanzang describe el lugar con seis monasterios construidos por diversos reyes y rodeados por una muralla en la cual sólo había una puerta.

Posteriormente, el también monje chino Yi Jing  escribe que el establecimiento tenía 200 pueblos y contenía ocho salas con más de 3.000 monjes; que en la vecindad del monasterio había un centenar de lugares sagrados, unos cuantos de ellos señalados por templos y stupas; y que era un lugar de enseñanza para los budistas de todos los países, así como un centro religioso.

Yi Jing dice que el aprendizaje de los estudiantes duraba de dos a tres años, pasados los cuales iban a la corte del rey a la búsqueda de un documento acreditativo. El mérito alcanzado no era solamente por el rango obtenido, sino por una donación de tierras. Los peregrinos chinos mencionan los nombres de unas cuantas celebridades relacionadas con Nalanda. No obstante, en el siglo VII, los alumnos meritorios no alcanzaban más que un reconocimiento académico. La figura literaria más importante de aquel momento era Shantideva , y de sus escritos se desprende que el budismo de aquel periodo no era una superchería corrupta, sino que podría haber inspirado y nutrido algunos de los pensamientos más bellos que el budismo haya producido.


Separación o sincretismo con el hinduismo

Padmasambhava, el fundador del lamaísmo tibetano, se sabe que vivió en Gaya y Nalanda, y que llegó al Tíbet en el año 747 dC. Éste es el iniciador de la tradición tántrica mágica, y de sus traducciones al chino, impulsando la expansión budista en el Tíbet. En Bihar, sin embargo, la influencia del tantrismo  fue bastante desastrosa a partir del siglo VIII, a entender de algunos estudiosos, por la asimilación de algunos conceptos importantes del brahmanismo. Y eso, dicen, hizo mella en el budismo porqué se desvirtuó y debilitó ante un hinduismo emergente.

Durante el reinado de Gopala (730-740 dC), que era rey budista aunque no sus ministros, los budistas optaron porque sus edificios religiosos estuvieran separados de los templos hindúes, aunque manteniendo algunas de las soberbias imágenes de divinidades hindúes que había en ellos. Este hecho levantó bastantes protestas entre los hinduistas ya que algunos ritos quedaron afectados en los cultos, como por ejemplo el que se rendía a Bodhibhadra, uno de los maestros posteriores de Vikramashila, y que era popularmente venerado tanto por los budistas como por los brahmanes. A pesar de esa separación cultual, Nalanda y diversos viharas  siguieron siendo lo que eran: centros de saber abiertos a todo el mundo, y no meramente monasterios budistas, y durante una larga temporada hubo una sucesión regular de maestros.


La revolución hinduista

Bengala (especialmente en la parte oeste), y Bihar eran el baluarte de un budismo decadente a pesar de no haber recibido todavía influencias hostiles ajenas. Hacia el año 730, Gopala fundó la dinastía Pala y extendió su poder hacia Magadha. Los reyes palas gobernaron aproximadamente unos 450 años, manteniéndose fieles al budismo. Pero en el este de sus dominios, principalmente en Kanauj, se desarrolló un estado que a partir del siglo VIII se fue convirtiendo en baluarte de las enseñanzas brahmánicas

Para el hinduismo, Buda (en la parte inferior derecha)
no es más que uno de los 10 avatares de Vishnu.

La revolución hinduista que derrotó definitivamente, aunque no eliminó, el budismo, está unida a los nombres de Kumarila Bhatta (hacia el 750) y Shankara (hacia el 800). Se sabe de las doctrinas de estos maestros, porque muchas de sus obras han llegado hasta hoy día, pero hay una gran vaguedad documental referente a cuál era su importancia política real, o la amplitud del movimiento que defendían. Se dice que Kumarila era un brahmán de Bihar que abjuró del budismo para pasarse al hinduismo, y se enfurecía contra su antigua fe con el ardor de un neo-converso. La tradición lo presenta como quien instigó al rey Sudhanvan al exterminio de los budistas. Pero nada se sabe de este rey, y se desconoce la extensión del imperio que se le atribuye. Shankara, también brahmán, aunque del sur, tuvo una corta vida aunque encontró tiempo para escribir numerosas obras, para vagar por la India, fundar un monasterio, y construir otros cuatro. Doctrinalmente, era más flexible que Kumarila, y asimilaba muchos aspectos clave del budismo. 

Estos dos maestros son descritos en algunas crónicas como unos héroes surgidos de disputas públicas, en las que, siguiendo la tradición, el vencido tenía que convertirse o bien en discípulo del vencedor o bien perder su vida y, si era la cabeza visible de una institución, ceder su propiedad. Eso es probablemente exagerado sobre lo que realmente ocurría en el marco de una creencia victoriosa día a día. Con qué grado de violencia la marea ascendente del hinduismo actuó contra el budismo es difícil de discernir. No hay evidencias de alguna persecución general contra el budismo tal como una iglesia cristiana perseguía en otra en Europa. 

De una fecha bastante posterior a esos hechos, se sabe que los jainistas fueron perseguidos y torturados por la princesa Shaiva, tanto en la India del sur como en Gujarat. Sin tener que recurrir a la masacre, un rey de la época tenía en su poder muchos métodos eficaces de hostigamiento. Por ejemplo, podía confiscar o transferir la propiedad monástica, o prohibir a sus súbditos que dieran apoyo a los monjes. Considerando el estado de budismo tal como está explicado por Xuanzang  y Yi Jing, es suficiente para comprobar cómo unas medidas así serían suficientes para asegurar un triunfo del brahmanismo en la mayor parte de la India.

Después de la época de Shankara, la historia de budismo indio se limita al reino Pala. A partir de entonces sólo se oye hablar en documentos de ayudas aisladas a monasterios y actos piadosos similares, una cantidad bastante reducida en comparación con el número de inscripciones brahmánicas. Pero en el reino Pala el budismo, aunque corrupto, seguía floreciendo hasta donde el número de sus partidarios y del favor real alcanzaban. Gopala fundó el monasterio de Odontapuri o Udandapura, que según algunos estudiosos estaba en la ciudad de Bihar. 

Imperio Pala bajo Dharmapala.

Dharmapala el segundo rey de la dinastía (hacia el 800) construyó en la orilla del norte del Ganges la universidad, incluso más celebrada que Nalanda, de Vikramaila, donde se compusieron muchos de los comentarios de la tradición tántrica. Vikramaila era un centro no sólo de saber tántrico sino de lógica y gramática, y es interesante comprobar la conexión entre Bengala y el Tíbet. Los tibetanos iban allí a estudiar, y los libros en sánscrito eran traducidos al tibetano. Se dice que Dharmapala reinó sesenta y cuatro años y tuvo su corte en Patna que, aunque había caído en decadencia, se volvía a animar. De acuerdo con el Taranatha, su sucesor Devapala construyó Somapuri, conquistó Orissa e hizo la guerra a los no creyentes, que se habían vuelto numerosos, sin duda como resultado de las prédicas de Shankara.

 Pero aunque la dinastía Pala favorecía el budismo, no actuaba contra el hinduismo, ya que incluso daba subvenciones a los templos hindúes, y sus primeros ministros eran generalmente brahmanes (que luego se dedicaban a ubicar imágenes no budistas en templos budistas). La dinastía continuó en el siglo XI, y en este periodo llega un poco de información sobre la situación del budismo indio gracias a las relaciones entre Bengala y el Tíbet. Después de la persecución del siglo X , el budismo tibetano fue reactivado a raíz de llegada de misioneros llegados de Bengala. Mahipala ocupaba entonces el trono (entre el 978 y 1030), y durante su reinado invitó a diversos monjes bengalíes.


La invasión musulmana

Hay razones para suponer que en el siglo XII el budismo todavía estaba bastante presente en Bihar, que su sangha se cifraba en unos cuantos millares, y que su saber era apreciado. El agente destructor de su poder fue la invasión musulmana de 1193. En aquel año, Ikhtiyar-ud-Din Muhammad, un general de Qutb ud-Din Aibak , invadió Bihar con una partida de sólo doscientos hombres y con una audacia sorprendente se amparó de la capital, que constaba principalmente de palacios y monasterios, ya que la resistencia fue mínima. Los monjes fueron masacrados en su totalidad, y cuando los vencedores, que parecía no habían entendido qué tipo de lugar habían conquistado, pedían el significado de las bibliotecas que veían, no había nadie capaz de leer los libros. También en 1193 conquistaron Benarés. No se encuentran testimonios del saqueo del monasterio de Sarnath, pero se dice que sus ruinas muestran haber sufrido algún desastre repentino por los rastros de fuego y otros indicios.

El Qutb Minar – El Minarete de la Victoria-, construido por Qutb ud-Din Aibak en Delhi. Es el segundo más alto del mundo musulmán, tras la Giralda de Sevilla

Los musulmanes no tenían un ánimo especial contra el budismo. Eran iconoclastas obsesionados por la destrucción de ídolos y la guerra santa al infiel. Si ello era así, ¿porqué sucumbió el budismo y no el hinduismo, que tenía un panteón muchísimo mayor? Una explicación plausible es que mientras el hinduismo se extendía por el país, ganando a sus gentes, el budismo se concentraba en los grandes monasterios, y cuando éstos eran destruidos, no permanecía nada a fuera de ellos capaz de resistir el nuevo poder musulmán o la influencia de un resurgido hinduismo. ¿Y eso porqué?

Y es que además de la hostilidad hinduista hacia el budismo (no olvidemos que lo consideraban una herejía surgida de su seno), la persecución musulmana o la corrupción del sistema budista, había otras razones más profundas. 


Alejamiento de las mujeres y del pueblo llano

Sin apercibirse de ello, su declive ya se había gestado algunos siglos atrás con la prevalencia de actitudes clasistas, las que el mismo Buda denunció e hizo enfurecer a los brahmanes. Entre ellas, la marginación de las mujeres de la vida religiosa, que habían acabar por provocar la total eliminación de los monasterios de bikhunis. Su marginación religiosa, conllevó que las mujeres fueran relegadas socialmente de nuevo. El budismo se había ido desarraigando del pueblo convirtiéndose en una casta religiosa segregada. 

Contradiciendo al mismo Buda, el budismo indio había asimilado el viejo sistema patriarcal hinduísta que consideraba que sólo los hombres religiosos (como los brahmanes) eran los únicos que podían alcanzar la Iluminación. Con eso dejaron sin mensaje de esperanza a los más débiles de la sociedad. 

Así, eliminada la élite religiosa budista, sin sustrato social popular suficiente y con el importante papel transmisor cultural de la mujer eliminado, el budismo indio murió por sus propios méritos.

Escenas de la vida de Buda dibujadas en el manustrito Ashtasahasrika Prajnaparamita, hecho en Nalanda hacia el año 1151


No hay comentarios:

Publicar un comentario