ALGUNOS PERSONAJES CÉLEBRES DE NALANDA

Shariputra
Shariputra

Shariputra (en sánscrito, o Sariputta en lengua pali) fue uno de los diez principales discípulos de Buda, célebre por su sabiduría. Nacido en Magadha, Shariputra procedía de una familia de brahmanes (su abuelo, Matara, había sido un estimado filósofo) y ya se había iniciado en una vida de ascetismo espiritual cuando conoció las enseñanzas de Buda. Shariputra y su amigo Mahamaudgalyayana (Mahmoggallana, en pali, que después también fue discípulo de Buda) se retiraron del mundo al mismo tiempo, y se hicieron discípulos del yogui Sanjaya Belatthiputta, considerado uno de los seis maestros no budistas .

Tras oír la enseñanza de Buda por boca de un monje llamado Asvajit, Shariputra fue en su busca y se convirtió en seguidor suyo. 

Shariputra y Mahamaudgalyayana se les representa a menudo junto al Buda Shakyamuni, tal como se ve en diversos sutras en los que protagonizan diálogos entre los dos. Si Shariputra pasó a representar la sabiduría, Mahmaudgalyyana se hizo célebre por el dominio de poderes sobrenaturales.

En un pasaje un tanto cómico que concierne a los dos amigos, un yaksha  travieso se propone intentar enojar a Shariputra propinándole un golpe en la cabeza. Mahamaudgalyayana, con su ojo divino que le permite tener el don de la clarividencia, ve como el yaksa se acerca, e intenta advertir infructuosamente a Shariputra. No obstante, a  causa de su gran dominio espiritual, Shariputra percibe el terrible golpe del yaksha como un suave soplo de aire. Mahamaudgalyayana se acerca y expresa su sorpresa por que Shariputra apenas se había dado cuenta del mazazo, mientras que éste le manifiesta a Mahamaudgalyayana su sorpresa por cómo él podía ser capaz de percibir que fuera una criatura invisible quien diera el golpe.

Shariputra era de más edad que Buda y murió poco antes que éste, un hecho que provocó aparentemente una angustia en Ananda, primo y mano derecha de Buda. Shariputra predicaba a menudo con Buda, y coloquialmente se le otorgaba el título del "general del Dharma" (Dhammasenpati, en pali) por su eficacia en la propagación de la Enseñanza budista. Considerado como el fundador de la tradición Abhidharma, Buda lo elogió por su compasión, paciencia y humildad. En el Anupada Sutra, Buda lo declara su hijo espiritual y principal ayuda en "hacer girar la Rueda del Dharma":

"Si nunca se podría afirmar con plena corrección que alguien pueda ser el verdadero hijo del Primer Bendecido, nacido de Su palabra, nacido del Dharma, formado por el Dharma, heredero del Dharma (no heredero para sacar un beneficio mundano), pero todo esto se hallaría en Shariputra si se pudiera designar correctamente de otra manera. Después de mí, ¡Oh monjes!, Shariputra es quien hace girar más correctamente la suprema Rueda del Dharma, incluso mejor de cómo yo mismo la he girado",


Shariputra y el Mahayana
El bodhisattva Avalokiteshvara

Mientras las descripciones de Shariputra en el Canon Pali son uniformemente positivas, mostrándolo como un arhat juicioso y fuerte, el primero detrás de Buda, su trato en las fuentes Mahayana ha sido algo menos entusiasta. En el Vimalakirti Sutra y en el Sutra del Loto, Shariputra es el representante de la vieja escuela, la Theravada. En otros sutras Mahayana, Shariputra representa la enseñanza menos sofisticada. 

En estos escritos, por ejemplo, Shariputra es presentado como incapaz de entender inmediatamente las doctrinas Mahayana que se presentan en el Vimalakirti y en otros sutras, y queda en evidencia en controversias ante determinados interlocutores, como el bodhisattva Avalokitesvara que frustra los presupuestos de la antigua tradiciòn que representa el arhat  Shariputra en lo referente a la vacuidad de los fenómenos y de las formas.

Este diálogo entre Shariputra y Avalokiteshvara es el marco en el que se desarrolla el Sutra de la Perfección de la Gran Sabiduría (o Sutra del Corazón) un texto esencial de la tradición budista Mahayana, y que se denomina así porque contiene la esencia o "corazón" de esta escuela.

El Sutra consta de unos seiscientos versos y su resumen, es el texto clave del budismo Zen. Su tema esencial reposa sobre la filosofía del Vacío ("la forma es el vacío, el vacío es la forma"), desarrolla la concepción relativa a la vacuidad de los fenómenos, fundamento de las reflexiones que también hiciera al respecto el maestro Nagarjuna.

Sin embargo, el Sutra del Corazón destaca la Sabiduría (prajna) como la más importante de las Cinco Paramitas o Perfecciones que uno tiene que reunir para alcanzar la Iluminación ("la otra orilla"): generosidad, ética, paciencia, perseverancia, meditación y sabiduría/discernimiento.

El bodhisattva Avalokiteshvara, mediante la profunda práctica de la Perfección de la Gran Sabiduría, ve con claridad que los fenómenos de la mente y de las formas son vacío, y que conocer esto alivia de todo sufrimiento. ¡Oh, Shariputra! Los fenómenos no son diferentes del vacío. El Vacío no es diferente de los fenómenos. Los fenómenos son el vacío, el vacío son los fenómenos. Las sensaciones, las percepciones, las formas y la conciencia son también el Vacío. ¡Oh, Shariputra! Todos los dharmas están marcados por el vacío. No hay nacimiento ni muerte. No hay pureza ni impureza. No hay crecimiento ni disminución. No hay formas, ni sensaciones, ni formaciones de la mente, ni conciencia. No hay ojos, ni orejas, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente. No hay visión, ni sonido, ni olor, ni sabor, ni tacto, ni pensamiento. No hay conciencia visual, ni conciencia auditiva, ni conciencia olfativa, ni conciencia gustativa, ni conciencia táctil, ni conciencia de la mente. No hay ignorancia, ni extinción de la ignorancia. No hay vejez ni muerte, ni extinción de la vejez ni de la muerte. No hay sufrimiento, ni causa ni cesación, ni Camino que ponga fin al sufrimiento. No hay sabiduría, ni ganancia. Sin nada que conseguir, el bodhisattva alcanza la Perfección de la Gran Sabiduría y, por tanto, no hay obstáculos en su mente. Y sin obstáculos no hay miedo. Y así es como se libera de las ilusiones y logra el Nirvana. Todos los Budas del pasado, del presente y del futuro dependen de la Perfección de la Gran Sabiduría y así han logrado el sin igual, completo y perfecto Despertar. Por tanto, el mantra de la Perfección de la Gran Sabiduría es el mantra brillante e insuperable que extingue cualquier sufrimiento. Esta es la gran verdad, sin error. Por consiguiente, proclamemos el mantra de la Perfección de la Gran Sabiduría, el mantra que dice:

Gate Gate l Paragate, Parasamgate l Bodhi Svaha
[Id, id, id juntos, id juntos más allá, hasta alcanzar la Gran Iluminación]



La Perfección de la Sabiduría sitúa el Nirvana  en la otra orilla del océano del Samsara . Con ello, los escritores mahayanistas extienden sus negaciones paradójicas más allá. Y una vez llega a la "otra orilla", el viajero espiritual tiene que descubrir que aquélla es idéntica a "esta orilla". La paradoja de las paradojas es descubrir que el Nirvana no está en la otra orilla sino que se encuentra en ésta misma orilla, la del Samsara.

Es decir: ese "más allá" u "otra orilla" no se encuentra ni en el reino mítico del bodhisattva ni en ningún lejano Eón. Se encuentra ahora y aquí, en forma y en vacío.





Nagarjuna

Nagarjuna


Acharya Nagarjuna (en tibetano, Klu Sgrub) fue un filósofo indio que vivió entre el 150 y el 250 dC, y está considerado el fundador de la escuela Madhyamaka (el Camino del Medio) surgida de la corriente Mahayana que él mismo también ayudó a conformar. Por esta razón, y por su importante obra, está considerado como uno de los grandes pensadores budistas y uno de los más influyentes.

La literatura budista explica un origen legendario para los conocimientos de Nagarjuna, que los habría adquirido cuando una vez viajó hasta el palacio submarino de los Nagas (los reyes Serpiente o Dragón), donde le habrían mostrado importantes documentos dejados allí por el Buda Shakyamuni, como la literatura Prajnaparamita, y que esos seres infernales habrían custodiado durante quinientos años. Esta leyenda también explica en parte el nombre de Nagarjuna: Arjuna de los Nagas.

Se conocen muy pocos detalles de la vida de Nagarjuna, aunque existen está y muchas otras leyendas sobre él. 

Se sabe que nació en el sur de la India, cerca de la ciudad de Nagarjunakonda (hoy día, Nagarjuna Sagar, en el distrito Nalgonda de Andhra Pradesh).


Lo cierto, sin embargo, es que Nagarjuna estaba estrechamente asociado a la Universidad de Nalanda como maestro, y que fue allí donde desarrolló la filosofía que inspiran los sutras del grupo Prajnaparamita (ver texto anterior dedicado a Shariputra), en los que los mahayanistas elaboraban sus pensamientos y los expresaban en textos que reproducían diálogos imaginarios entre bodhisattvas, o también entre el mismo Buda y alguno de sus discípulos aunque ocurrieran en algún lugar mitológico (como el palacio de las Serpientes Marinas o el castillo de Lanka en la cumbre del monte Malaya).

Según algunos biógrafos e historiadores tradicionales como Kumarajiva, nació en el seno de una familia brahmán, y fue más tarde cuando se convirtió en budista, primero en la escuela Theravada y posteriormente ingresando en la Mahayana. Según el Ryuju Bosatsu Den (“Vida del bodhisattva Nagarjuna”, una traducción china del Kumarajiva del año 405), estudió la enseñanza mahayanista en el Himalaya bajo la tutela de un viejo monje. Posteriormente, viajó a través de la India para aprender todos los sutras del Mahayana.


La obra de Nagarjuna

Del estudio de sus escritos, parece claro que Nagarjuna era un experto en las filosofías de la escuela Nikaya y de la emergente corriente Mahayana, aunque en las referencias explícitas a los textos Mahayana siempre tiene en cuenta no situarse demasiado en la ortodoxia. 

Su origen brahmán puede ser la razón por la cual fue uno de los primeros pensadores budistas significativos que escribió en sánscrito clásico y no en lengua pali.

El escrito más importante de Nagarjuna es Mulamadhyamakakarika. Fue escrito hacia el siglo II dC y contiene lo esencial de su pensamiento en únicamente 27 versos cortos. 

En conjunto, se consideran como obra de Nagarjuna los siguientes escritos:

Mulamadhyamakakarika                         Versos Fundamentales dela Camino del Medio
Shunyatasaptati                                         Setenta Versos Vacíos
Vigrahavyavartani                                     El Fin de las Disputas
Vaidalyaprakarasha                                   Pulverizando las Categorías
Vyavaharasiddhi                                         Prueba de Convención
Yuktishashika                                              Sesenta Versos Razonados
Catushstava                                                 Himno para la Absoluta Realidad
Ratnavali                                                      La Guirnalda Preciosa
Pratityasamutpadahshdayakarika            Constituyentes del Surgir Dependiente
Sutrasamuccaya Bodhicittavivarasha       Exposición de la Mente Iluminada
Suhshllekha                                                  Para el Buen Amigo
Bodhisashbhara                                           Requisitos para la Iluminación

Hay otros trabajos atribuidos a Nagarjuna, algunos parecen genuinos y otros no. Particularmente, se le atribuyen a él y a sus discípulos algunas de las obras más importantes del budismo esotérico, la más notable de las cuales es Pañacakrama (“Las Cinco Etapas”). En conjunto, se le atribuyen unas 200 obras, escritas en sánscrito: comentarios de sutras Mahayana; tratados polemistas, himnos cultuales y poemas, ensayos sobre alquimia, medicina, los metales... Una diversidad que lleva a pensar a diversos estudiosos la posible existencia de diversos personajes que la literatura hagiográfica ha acabado por reunir en uno de solo de legendario.
Imagen de Nagarjuna en las ruinas
de Nagarjuna Konda (India

Aunque la tradición mantiene que estos trabajos son obra de Nagarjuna y de su escuela Madhyamaka, nuevas investigaciones sobre el personaje sugieren que la mayoría de esas obras “dudosas” habría que datarlas en un periodo significativamente posterior, hacia finales del siglo VIII o bien a principios del IX.

Historiadores tibetanos antiguos, conscientes de las dificultades cronológicas con las que se encontraron, explican los anacronismos con una diversidad de teorías, como que la propagación de las escrituras posteriores fue a través de revelaciones místicas.

Como su doctrina forma parte del budismo Mahayana, Nagarjuna es respetado como el fundador de ocho escuelas budistas: Kusha, Jojitsu, Ritsu, Hosso, Sanron, Kegon, Tendai y Shingon.

Se sabe que los últimos años de su vida los vivió en Bhramaragiri, ciudad del curso superior del río Kistna. Allí formó discípulos y dio la transmisión del Dharma a Aryadeva . La escuela Shingon lo considera el tercer patriarca de la enseñanza esotérica, después de los budas Vairocana  y Kongosatta . Esta escuela esotérica afirma que Nagarjuna transmitió las enseñanzas exotéricas a Aryadeva y los esotéricos a Nagabodhi, el cuarto patriarca Shingon.


La filosofía del Vacío

La principal contribución de Nagarjuna a la filosofía budista está en el desarrollo del concepto de sunyata, la “vacuidad” o "vacío", reuniendo otras doctrinas budistas clave, especialmente el anatta (“no propio”) y el pratityasamutpada (“dependencia de origen”).

Para Nagarjuna, no son meramente los seres sensibles los que están vacíos de atman ; sino que todos los fenómenos están sin svabhava ("naturaleza propia" o "propia esencia"), y así sin ninguna esencia subyacente; están vacíos de ser independientes. Eso es así porque han surgido de una dependencia: no por su propio poder, sino por la dependencia a condiciones que conducen hacia su existencia, opuesta a la manera de ser o estar.

Nagarjuna también creía instrumental el desarrollo de la Doctrina de las Dos Verdades, según la cual hay dos niveles de verdad en la enseñanza budista, por lo común nombradas upaya en las escrituras Mahayana posteriores. Un nivel es directamente (en el fondo) verdadero, y otro sólo lo es convencionalmente o instrumentalmente. Nagarjuna dibujaba así una primera versión de esta doctrina que se encuentra al Kaccayanagotta Sutra, que distingue los términos nitartha ("claro") y neyartha ("oscuro"). Según el Kaccayana, este mundo está apoyado por una polaridad: la existencia y la no existencia.

Nagarjuna distingue entre savti (“convencional”) y paramartha (“en el fondo verdadero”), aunque nunca indica que comprende cada categoría. Para él, incluso sunyata es sunya (“el Vacío está Vacío”). Para él, en el fondo,

Lo designable cesa cuando también cesa el rango de pensamiento, porque la fenomenalidad es como el nirvana, no surgido y no desempleado.

Esta formulación es conocida a través de este famoso tetralema de proposiciones lógicas:



Madhyamaka (El Camino del Medio)

Madhyamaka (también conocida como Sunyavada) es una tradición budista Mahayana que popularizaron Nagarjuna y Ashvaghosha. La escuela de este pensamiento y sus variantes se denominan Madhyamaka, y sus seguidores madhyamikas ("los que mantienen la visión del medio”).

Según los madhyamikas, todos los fenómenos son vacíos por "propia naturaleza" o por "propia esencia" (svabhava), lo cual significa que no tienen ninguna realidad intrínseca o independiente aparte de las causas y condiciones de las cuales surgen. 

Para los madhyamikas, el vacío de los fenómenos representa un absoluto que es el propio Nirvana.

Éste absoluto -equivalente al dharma-kaya  de los Tres Cuerpos de Buda- es imposible de describir o de concebir ya que se encuentra en el reino de la Iluminación: aquí, más allá y sin cambio. El Vacío Eterno (Mente de Buda).

Para estos pensadores Mahayana, todos los símbolos devocionales como el bodhisattva, el Cielo o los Tres Cuerpos de Buda son ficciones. Es decir, si por una parte los creen útiles porque ofrecen a los fieles una experiencia de mistificación sublime y señalan mucho más allá de lo imaginable, consideran por otra parte que son un decorado ilusorio. Y no sólo eso, sino que todo el Dharma, la noción de Iluminación o, incluso, el propio Buda, no son más que construcciones individuales de valor estrictamente metafórico ya que lo único que hacen es señalar hacia la realidad trascendente.

Para los madhyamikas, la realidad total no tiene que ver con nada que pueda ser nombrado. Sólo existe el Vacío. E incluso afirmar esto es enmascarar la realidad frente a la experiencia intuitiva, meditativa y silenciosa, la única válida para acercarse a esa realidad total. .

Todos estos postulados tienen origen en el momento de la misma aparición de la corriente Mahayana, cuándo una tendencia devocional preconizaba un budismo allegado a una religión deísta y otros lo hacían en sentido totalmente opuesto basándose en la antigua doctrina del No- ser (Anatta), que en la corriente Theravadha sostiene que todos los fenómenos son transitorios y no tienen carácter esencial.

La escuela Madhyamaka rechaza estas dos filosofías situadas en los extremos, y por ello dice representar el "Camino del Medio": entre el eternalismo (la visión de lo que es eterno e invariable) y el nihilismo (la aserción de que todas las cosas o bien ya están intrínsecamente destruidas, o bien en camino de no existir) .

Según fuentes tibetanas, las escuelas indias Madhyamaka se dividieron en dos:

- La Svatantrika Madhyamaka, que creía que los fenómenos convencionales podrían existir para sí mismo sin existir en el fondo. Su principal método discursivo era la Prasashgika Madhyamaka, la única técnica que confiesa aparecida por prasashga (o reducción hasta el absurdo) y en la que cualquier aserción positiva (como asti o nasti, "es", o "no es") hecha o proclamada sobre los fenómenos, tiene que ser observada como meramente convencional (sashvashti o lokavyavahara). Por esa razón, no hay ninguna posición que constituya la definitiva verdad (paramartha), incluyendo las opiniones y declaraciones hechas por los mismos prasashgikas, ya que sólo son formuladas con el fin de derrotar a todas las demás opiniones. Los prasashgikas identifican esta actitud como el mensaje del Buda el cual, como exponía Nagarjuna, enseñaba el Dharma con el fin de refutar a todas las opiniones.

- La Yogacara Madhyamaka, que afirma que todos los fenómenos no son nada sino una "obra de la mente”, y que por eso están vacíos de una existencia concreta. Y la mente, a su vez, está vacía de características que la definan. Esta filosofía es, por lo tanto, una síntesis entre la Madhyamaka y la Yogacara.


Madhyamaka, interdependencia y vacío

La implicación inmediata de la propia esencia es una interdependencia universal -- porque incluso las causas y las condiciones están vacías de una existencia inherente o esencia, como fue establecido por Nagarjuna en el primer capítulo del Mulmadhyamakakarika. Eso viene a significar que, esencialmente, no hay ni primera ni definitiva causa para todo aquello que sucede, ya que todas las cosas están causalmente indeterminadas, y dependientes de innumerables causas y condiciones que son dependientes de innumerables causas y condiciones.

La interdependencia de todos los fenómenos, incluyendo lo propio, es fundamental para el budismo Mahayana, ya que representa la justificación metafísica para la ética de bodhichitta: la aspiración a la Iluminación, y el compromiso a trabajar desinteresadamente en beneficio de todos los seres sensibles mientras el tiempo y el espacio lo permitan. 

Este es el significado de la expresión Prajnaparamita, o "perfección de sabiduría", la sexta de la Seis Perfecciones en el camino de bodhisattva, y el título colectivo de los sutras Mahayana que Nagarjuna interpreta en sus obras. 

Esto también se explica a menudo como la enseñanza sobre el vacío que dio Buda en el Pico del Buitre, calificado como la Segunda Vuelta de la Rueda de Dharma. Así cuando, por ejemplo, el Sutra del Corazón manifiesta que "la forma es el vacío, el vacío es la forma", a la pregunta de ¿"vacía de qué"?" se podría responder como "vacía de existencia inherente o de esencia."


YOGACARA: EL APACIGUAMIENTO DEL ESPÍRITU

Las ideas de la escuela Madhyamaka, perfeccionadas por Nagarjuna, fueron difundidas más tarde por Asanga y Vasubandhu, dos sabios budistas de Gandhara  que crearon la escuela Yogacara. Esta es una palabra sánscrita que viene a significar "práctica del yoga", es decir: práctica para el apaciguamiento de la agitación que afecta al espíritu.
Vasubandhu

Esta escuela llegó a ser bastante influyente y se desarrolló en la India budista Mahayana entre los siglos IV y V dC. También se la conoce como Escuela de la Única Conciencia (en sánscrito, Cittamtra), aunque los eruditos hacen cada vez más distinciones entre las dos.

Siguiendo la Ruta de la Seda, su influencia llegó a China, Tíbet, Japón y Mongolia, donde fue estudiada con intensidad durante varios siglos.

En esencia, la escuela Yogacara dice que los fenómenos son una creación de la mente individual, aunque una Conciencia Almacenada Universal (Alaya Vijnana) hace sea posible una experiencia compartida, ya que ésta es quien pone las semillas kármicas que se convierten en nuestra experiencia de la realidad.

Según Yogacara, sólo la Conciencia (Vijnana) es lo verdadero, mientras que todos los objetos externos a la mente son falsos. Por eso, el Nirvana se puede alcanzar cuando el Pensamiento Puro, sin objetos que lo falsifiquen, sea continuado. Yogacara también propone un término absoluto denominado Semblanza (Tathata), una condición inexpresable equivalente a Vacío (Sunyata) de la escuela Madhyamaka.

El Lankavatara Sutra, uno de los libros más importantes de Yogacara elaborado en el siglo V, se dice que fue el texto escogido por Bodhidharma, el último patriarca budista indio, fundador del Chan (Zen), cuando emigró a la China. Así se entiende que la mayor parte de los postulados de la escuela Chan procedan de la lectura de este sutra por parte de Bodhidharma y que, por lo tanto, se podría afirmar que tanto el Chan chino como su posterior variante japonés Zen no son sino un desarrollo de la escuela Yogacara.

Historia

Los textos Yogacara forman una referencia dentro del budismo como el Tercer Giro de la Rueda de Dharma, originándose a su alrededor un conjunto de escritos y tratados compuestos por los primeros maestros indios como los ya mencionados Vasubandhu y Asanga (de quien se decía estaba inspirado por el legendario Maitreya).

Esta escuela tuvo una posición preeminente en la tradición escolástica india durante varios siglos. Así mismo, la escuela Yogacara también se transmitió el Tíbet por Dharmarakshita, el cual inició a su vez a Atisha, quien extendió sus enseñanzas hasta convertirse hoy día en parte integrante de la mayor parte del budismo tibetano actual (es predominante en la escuela Nyingma) y de Extremo Oriente, donde se convirtió en eje de la escuela Fa Xiang del budismo chino.

Hay que destacar, sin embargo, que tanto los seguidores Yogacara como los madhyamika se consideraban en posiciones opuestas a pesar de las fuertes semejanzas entre una escuela y otra. Así, mientras los madhyamika afirmaban que "no hay nada real en el fondo", los Yogacara mantenían que "sólo la conciencia existía en el fondo". Este debate todavía continúa entre escuelas tibetanas como la Shentong ("vacío de lo otro") y la Rangtong ("vacío de lo propio"). Las enseñanzas Yogacara son especialmente importantes en el budismo tántrico, o en algunas "prácticas secretas" de cierto budismo. 

Los Yogacara calificaban la escuela Madyhamaka como un "camino preliminar" que sus seguidores tenían que aprender antes de acceder a la escuela Yogacara.

Todas las escuelas Mahayana admiten la mayor parte de las tesis Yogacara como parte integrante de sus propios sistemas doctrinales. El núcleo de las escrituras de tradición Yogacara son los Cinco Tratados de Maitreya que, según la tradición, Asanga  recibió del bodhisattva Maitreya, el buda del futuro, el que ha de venir:

Abhisamayalankara Adorno para la Realización Clara
Mahayanasutralankara Adorno para los Sutras Mahayana
Mahayanottaratantrashastra o Ratnagotravibhaga  Continuo Sublime del Mahayana
Dharmadharmatavibhanga Fenómenos Distinguidos y Estado Puro
Madhyantavibhanga Distinción del Medio y de los Extremos

También se utiliza a menudo el Vimuktisena, un comentario en el “Adorno para la Realización Clara”, llamado “Aclarando el Significado”, del sabio indio Haribhadra.



Shantideva
Shantideva

Shantideva (685-763) erudito y poeta indio, maestro de la Universidad de Nalanda. Es autor de la Entrada en la Conducta de los Bodhisattvas (Bodhicaryavattra) uno de los mayores escritos de la escuela Madhyamaka. Su nombre original era el de Shantivarmana, "armadura de la paz". Fue hijo único de una familia de estirpe real del oeste indio. Su padre fue el rey Kushalavarmana "armadura de virtud". Dice la tradición que su alumbramiento fue acompañado de muchos signos de buen augurio, cosa que se interpretó como predicción de que su vida sería un continuo de hechos extraordinarios.

Desde niño mostró gran interés por los temas religiosos, y con sólo siete años de edad ya era muy versado en ellos. Su principal maestro fue un gran yogui, del que se decía que había conseguido la unidad con Mañjusri, el bodhisattva del Discernimiento.

De su maestro yogui recibió algunas profundas iniciaciones, y por ellas empezó a tener visiones de Mañjusri, pasando a ser finalmente su discípulo directo.

Cuando tenía unos 20 años, su padre murió y él era el heredero. Shativarmana, sin embargo, no quería convertirse en rey ya que no lo atraía aquel tipo de vida. No obstante, súbditos y nobles le suplicaron que tomara el lugar de su padre, dado que él era el elegido. Shativarmana finalmente accedió a los ruegos, y se hicieron todos los preparativos debidos para su coronación.

Un día antes de la ceremonia de entronización, Shantivarmana tuvo un sueño en el que el bodhisattva Mañjusri estaba sentado en su trono y le decía: “¿Cómo puedes atreverte a ocupar el mismo lugar que tu Maestro? A sentarte a su mismo nivel?”. Se despertó muy angustiado al comprender que su coronación no era del agrado de Mañjusri. Y cuando llegó la noche escapó de palacio y se fue a Nalanda, el centro budista más importante de su tiempo. Allí, Shantivarmana fue ordenado por el abad Jayadeva, que le impuso el nombre de Shantideva.

En aquel momento Shantideva era mucho más que un simple novicio, ya que conocía muchas meditaciones tántricas que Mañjusri le había enseñado directamente, decidiendo practicar de noche y dormir de día. Sus compañeros, ignorantes de todo esto, pensaban que era un vago y un irresponsable, motivo por el cual lo apodaron en tono de burla busuku ("las tres realizaciones"): comer, dormir y defecar.

El bodhisattva Mañjushri
 Sus compañeros se molestaron por su aparente indolencia, y pensaban que su presencia era un deshonor para un centro tan prestigioso como Nalanda. Por esta razón, idearon un plan para deshacerse de él. Decidieron que cada monje tenía que impartir un enseñanza a toda la comunidad. Creían que dejarían al descubierto su ignorancia y, así, humillado ante semejante vergüenza abandonaría Nalanda.

Día a día fueron pasando los monjes para dar sus enseñanzas, hasta que finalmente llegó el turno de Shantideva. La primera dificultad que encontró fue subirse al trono. Sus compañeros, con afán de molestarlo, le construyeron un trono altísimo, al que no se podía subir ya que ni tenía escaleras ni ninguna otro medio. Para sorpresa de todos, Shantideva alzó su mano hasta el asiento, lo bajó hasta su nivel, y se sentó tranquilamente en él. Después, el trono volvió a subir de nuevo hasta el nivel anterior.

Sorprendidos, los monjes se preguntaban si Shantideva sería un verdadero maestro o bien si estaría utilizando magia negra. Shantideva les preguntó entonces si querían escuchar una enseñanza conocida o bien una nueva. "¡Una nueva!", contestaron. Entonces, Shantideva recitó la Entrada en la Conducta de los Bodhisattvas (Bodhisattvacaryavatara, en sánscrito), uno de los mayores textos Madhyamaka.

Todos los monjes quedaron impresionados ante sus conocimientos. Cuando recitó el capítulo noveno, que explica la verdadera naturaleza de las cosas, en el verso que dice "todo es como en el espacio", se empezó a elevar poco a poco hasta llegar a gran altura. Y acto seguido, para mayor sorpresa de todos, empezó a desaparecer hasta sólo escucharse su voz. Al finalizar, había desaparecido. A raíz de estos hechos, todos comentaban la enseñanza de Shantideva, aunque surgió la controversia sobre si había dado nueve o diez capítulos. Concluyeron que la única forma de saberlo era preguntarlo al mismo Shantideva, pero no tenían forma de localizarlo.

Tiempo después supieron que Shantideva vivía en otro lugar de la India, por lo que decidieron enviar una embajada de monjes, presentar sus disculpas y pedir su retorno a Nalanda. Pero cuando encontraron a Shantideva, éste rehusó la invitación recitó de nuevo Bodhisattvacaryavatara. Los monjes preguntaron sobre los textos que había utilizado de referencia, cosa muy común entonces, y les contestó que se había basado en El compendio de las Enseñanzas (Shikshasamuchaya, en sánscrito). Pero nadie conocía ese texto, ni había escuchado nada sobre él. Entonces le preguntaron dónde lo podían consultar, y él contestó que lo encontrarían en su antigua habitación de Nalanda, escondido entre las baldosas del techo. En realidad era otro libro escrito por el mismo Shantideva.

La fama de Shantideva creció y se extendió por toda la India. Un maestro no budista muy letrado lo retó a un debate, y Shantideva lo venció. Y así sucedió con muchos otros maestros que se atrevieron a retarlo. Como por entonces se acostumbraba a que el perdedor de un debate tenía que dejar su doctrina y seguir la del ganador, todos ellos y sus seguidores tuvieron que adoptar la doctrina budista.




Padmasambhava (Gurú Rimpoché)
Padmasambhava

La fecha de su nacimiento cabe situarla antes del año 757 dC, fecha de su llegada al Tíbet tras su marcha de la Universidad de Nalanda. Se sabe que estuvo en el Tíbet hasta el 804, después de haber fundado el primer monasterio budista tibetano en Samye, y se cree que murió un año después. Su nombre en sánscrito significa "Nace el Lotus".

En el Bután y en el Tíbet es más conocido por su nombre tibetano de Gurú Rimpoché, el Maestro Precioso, donde los seguidores de la escuela budista Nyingma (de la que es fundador) lo denominan como "El Segundo Buda".

Como mahasiddha, Padmasambhava se encuentra entre los grandes maestros tántricos indios, célebres por las artes esotéricas por los cambios que ejecutaban en el mundo fenomenal mediante su poder espiritual. Según la tradición, utilizó sus poderes para derrotar muchos demonios y practicantes de magia negra en el Tíbet del siglo VIII.

Se le considera la encarnación de tres personalidades: el Buda Shakyamuni (su cuerpo), el buda Amitaba (su voz), y el bodhisattva Avalokiteshvara (su mente).

Padmasambhava, que la tradición lo describe como un tántrico experto, un yogui instruido, un maestro de la meditación y un sanador, introdujo la tradición budista Vajrayana en el Tíbet, fundando el primer monasterio. 

El rey tibetano Trisong Detsen lo invitó a su reino para hacer una demostración de sus conocimientos, y se quedó por 50 años, fundando monasterios y enseñando doctrina tántrica por todo Tíbet. Según la tradición, Gurú Rimpoché voló hacia el Cielo Og-Min, donde conoció el buda Adi, del cual recibió la doctrina principal de la Escuela Nyingmapa, la Gran Perfección o Dzogpa Chenpo. Allí fue recibido por una daikini que le ejecutó una Iniciación del Cuerpo, demostrando que su persona era el resultado de tres encarnaciones sagradas: el Buda Shakyamuni, el buda Amitaba, y el bodhisattva Avalokiteshvara. Además, obtuvo la cuarta iniciación de la Gran Perfección del Maestro Sri Singha, el verdadero Mañjusri

Sri Singha apuntaba hacia el cielo y decía, "he cumplido la Iluminación sin más enseñanza que la de este cielo. Desde entonces mi mente no se ha sentido ya más alterada". Después de decir eso, Sri Singha voló hacia la Montaña de las Cinco Cumbres, en China, donde tal como predijo Buda estaba el lugar sagrado de Mañjusri.

También se dice que Gurú Rimpoché obtuvo las bendiciones y las enseñanzas de Bhaisajyaguru (el buda de la Medicina), así como la astrología, que también aprendió de Mañjusri. Todos estos saberes se han conservado en las enseñanzas y doctrinas Nyingma, transmitidas a través de linajes de maestros y yoguis, todos budas y bodhisattvas.

De Gurú Rimpoché se conocen muchos escritos, entre los que se incluye un importante conjunto de ocho donde está representado según el patrón del arte tántrico: sentado sobre un loto, con una gorra roja a la cabeza, las piernas cruzadas, la mano derecha sosteniendo un vajra , y la izquierda descansando en su falda.

Monasterio de Samye (Tíbet)


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